Quién soy
Soy Se Rok, que en la lengua coreana significa «renacimiento cíclico».
La vida es cíclica. A lo largo de ella, hay ciclos que se cierran, comienzan otros, renaces. Y al renacer se abren nuevos caminos y experiencias.
Así me sucedió tras la muerte de mi padre. Su sorpresiva partida durante la pandemia, vivir el duelo en otro país, sin familiares ni redes fue como si alguien me hubiese quitado mi piso.
En medio de esa profunda tristeza recordé las prácticas de Qigong/Taichi que había hecho antes. Y por esas sincronías de la vida, justo en ese tiempo me llegó un libro de Qigong con el que sentí una fuerte conexión y comencé a practicar todos los días.
Al poco tiempo me empecé a sentir cada vez más fuerte, más centrada. Sí, tenía pena; sí, aún sentía una gran tristeza por la pérdida, pero abracé esa pena.
He dedicado más de 20 años al movimiento y la voz a través del teatro, la danza y la música. Sin duda, es esencial en mi vida. Sin embargo, al reencontrar el Qigong inicié un nuevo ciclo, un nuevo renacer. Y ya son seis años de prácticas diarias que me siguen dando una profunda calma interna, pase lo que pase.
Por eso, hoy siento un profundo agradecimiento hacia las maestras/os que me enseñaron y guiaron en este camino. Y es desde esa gratitud que nació mi deseo de acompañar la práctica de este maravilloso arte en la vida cotidiana y compartir sus enseñanzas con personas bellas como tú!
Espero que disfrutes esta práctica porque el gozo de moverse y sentirse bien es más importante de lo que crees!
Con mucho cariño, Serok