Esta vez voy a indagar un poco más porque los riñones (también llamado "raíz de la vida") juegan un papel fundamental en nuestra salud y bienestar—sobre todo ahora en invierno—y qué tiene que ver el oso con todo eso...

Desde la perspectiva de la Medicina Tradicional China (MTC), los riñones son como el almacén de nuestra energía vital—el Jing—heredado de nuestros padres al nacer. Imagínalo como una llama que nos permite crecer y desarrollarnos. En la infancia, esta llama brilla con fuerza, impulsando el crecimiento de los huesos, el cabello y los dientes. Más tarde, en la adolescencia, la llama está en su punto más alto, permitiendo que los órganos maduren y la capacidad de reproducirse. Durante la adultez, se mantiene estable, dándonos fuerza y vitalidad. Pero así como cambian las estaciones, con la edad la esencia de los riñones se debilita. Personalmente, puedo sentir ese debilitamiento cuando no me cuido... (demasiadas actividades, un trago de más, poco ejercicio...). Es como entrar en un otoño personal, con señales como la disminución de la audición, dolores de espalda, caída del cabello, etc. ¡Mantener los riñones en equilibrio es importante para sostener una vida saludable a lo largo del tiempo!

Es más, en invierno—el elemento agua, el par de órganos riñón y vejiga—necesitamos cuidarlos y fortalecerlos aún más por el frío y la humedad que aumentan ahora. Algunas de las formas que armonizan, conservan y fortalecen son las formas del oso. (¡¡¡¡Entra el oso amoroso!!!!)

El oso que se mueve con pesadez, poder y perseverancia es el animal emblemático del invierno: almacena sus energías a la vez que sabe cuándo y cómo usar su fuerza para alcanzar sus metas. Encarnar las formas del oso nos apoya a hacer exactamente eso! Almacenar nuestras energías y saber usarlas bien.

¿Quieres practicar esto en el cuerpo? Cada curso trabaja un elemento a tu ritmo, con acceso inmediato. Y si no sabes por dónde empezar, escríbeme.