Espero que hayan tenido un buen cambio de la estación adaptándose al frío. Acá en la V. Región ya empezamos prender la bosca hace unos días disfrutando a sentarse en las noches junto al fuego—y hoy, mirando la lluvia y escuchando el agua cayendo abundantemente...

Así se acerca el invierno, trayendo consigo un tiempo de quietud interior y receptividad, como las plantas que bajan su energía hacia las raíces. (El hexagrama con sus seis líneas quebradas simboliza esta apertura de la Tierra, lista para recibir y almacenar.)

Mirando el libro, encontré el consejo justo para la estación:

En este tiempo de cierre y almacenamiento, es crucial nutrir nuestro Yang interior. Empieza a desarrollar hábitos de invierno: come alimentos calientes, evita las bebidas frías y abraza el calor en general. Recuerda que el café helado, aunque común en invierno, es especialmente desaconsejable por su efecto frío y por estimular el sudor, lo que a su vez debilita el Yang.

Recibe el invierno con una actitud serena, como si todas tus expectativas ya se hubieran cumplido. Deja que el espíritu repose dentro del cuerpo, evitando que las emociones, los deseos y las expectativas lo desequilibren. Es especialmente importante evitar la ira, ya que en esta estación puede ser muy dañina. La ira hace que el Qi Yang suba, lo que va en contra del movimiento natural descendente (Yin) y de almacenamiento del Qi de los Riñones. Así puede dañar no solo el hígado / vesícula biliar sino también el riñón... No se trata de reprimir la ira, sino de encontrar el equilibrio emocional trabajando con los órganos vesícula biliar y riñón.

Abraza la quietud y el calor interior este invierno. Adopta hábitos saludables, mantén la calma y fortalece tu cuerpo con el ejercicio adecuado. Así estarás listo/a para recibir la estación con armonía y vitalidad.

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